Del enamoramiento a la empresa: 5 momentos en los que la marca te ayuda a vender (más y) mejor

Del enamoramiento a la empresa: 5 momentos en los que la marca te ayuda a vender (más y) mejor

Comunicar (y, por lo tanto, construir una marca) es la única forma de conseguir lo que queremos: cuando andamos enamorados y queremos que nuestro/a chico/a ideal se fije en nosotros, ¡no tenemos otro remedio que comunicar e intentar hacerlo de la mejor manera! Para que nos vea, para que se haga una idea de quiénes somos, para que nos tenga en cuenta...

En la empresa, en la persecución de los objetivos de la compañía, pasa exactamente lo mismo y, sin embargo, aún son muchas las personas que se preguntan: ¿pero eso de la comunicación corporativa sirve para algo? ¡Rompamos mitos!

Ahí van solo 5 de las 10.000 formas en que la marca (y la comunicación) nos ayuda a vender (más y) mejor.

1. Empezando por el principio: conocerse. Para que la persona amada se fije en nosotros, ¡tendrá que conocernos antes! El amor a primera vista puede existir, pero no es lo más común: una charla informal, un detalle interesante, un comentario con gancho... El cliente potencial también tiene que pasar por esa fase y la comunicación de marca es la única forma de conocerlo y que te conozca.

2. La base de toda relación: la confianza. ¿Cómo vamos a enamorarl@ si no confía en nosotr@s? La confianza es la base de cualquier relación (tanto profesional como personal) y, sin una marca que la avale, ¿por qué debería un cliente confiar en tu empresa? Igual que en el amor, en comunicación corporativa no basta con ser bonito por fuera, hay que serlo por dentro y, además, hacerlo saber.

3. Esperando el momento indicado: la presencia. ¿Lo has conseguido?, ¿ya confía en ti la chica o chico de tus sueños? ¡Genial!, ahora es momento de estar presente en los grandes y pequeños momentos de su vida. Acompañar, ayudar cuando sea necesario, escuchar... Esa también es la función de la marca con sus públicos, "estar ahí".

4. Estando en el momento indicado: el recuerdo. Y el punto anterior me trae a este, y es que, si no estás presente, ¿cómo van a recordarte? No es fácil pillar al "enamorado" en cuestión en el momento justo pero, ¿y si cuando se presente ese momento, simplemente, se acuerda de nosotros? Igual que es complicado pillar al cliente potencial en el momento en que desea comprar pero, ¿y si cuando lo desea aparecemos en su mente?

5. La clave para una relación duradera: los mimos. ¡Lo/a tienes en el bote!, ¿quieres asegurarte una relación duradera que te de muchas pero muchas alegrías? ¡Mímalo/a!, la marca también es una forma de cuidar a tu cliente, de ofrecerle lo que necesita y de acompañarlo más allá de la venta.

¡Ya lo tienes todo para seducir!, comunica mejor para vender (más y) mejor.

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