¡Tierra trágame!, cuando la crisis puede jugar en favor de la empresa

Las empresas, como las personas que las dirigen, no son infalibles. Tienen días buenos y días peores, cometen errores y los enmiendan (o no), trabajan porque todo salga bien pero... ¿Y cuándo algo se les escapa? Entonces aparece la crisis en la empresa, una crisis que bien trabajada, bien enfocada y con una buena gestión desde los departamentos implicados puede acabar reforzando a la empresa.

A estas alturas ya estaréis pensando "¿pero qué dice?", lo habitual (y también lo correcto) es trabajar para evitar la crisis, es cierto, pero admitir que ninguna empresa ni persona es perfecta y que, por lo tanto, puede atravesar momentos complicados en su desarrollo es el primer paso para estar preparado para lo que pueda pasar, es decir, el primer paso para hacer posible que, en su momento, la crisis nos refuerce.

Así pues, una vez admitido que "a nosotros también nos puede pasar", toca preparar ese momento, para que cuando llegue (si llega), estemos preparados. Para ello, hoy os hemos preparado 4 consejos que os pueden ayudar tanto a afrontar la crisis cuando la tengáis delante como a prepararos para afrontarla de la mejor manera posible.

4 claves para que la crisis refuerce a la empresa

1. Cuenta con un plan de actuación ante la crisis. Puede sonar redundante, pero es esencial. Analiza bien tu empresa (eres quien mejor la conoce) y haz un esfuerzo por ponerte en lo peor. Piensa cuáles pueden ser los errores, circunstancias o catástrofes que pueden llevar a la organización a atravesar un crisis y plantéate después cuál sería el mejor modo de actuación ante cada una de las situaciones que se podrían desencadenar.

2. Comunica lo más deprisa posible, pero no te avances a los hechos. Es habitual que, ante una crisis, pronto lleguen las preguntas. De hecho, en muchos casos, llegan antes las preguntas que las respuestas. Ante esto, hablar solo lo suficiente será lo más eficaz. Admitir que hay información con la que todavía no cuentas y que, tan pronto como la consigas, la compartirás, mostrará a tu empresa como una organización transparente y sincera y, por supuesto, evitará que avances cosas que resulten no ser del todo correctas.

3. Sé humano. Cuando la crisis tenga consecuencias sobre las personas, éstas deben ser el eje central de tu reacción. Empatizar con las personas implicadas, ser transparente con ellas y apoyarlas en lo necesario mostrará una imagen humana de tu empresa y de su gestión.

4. Pide ayuda. Ya hemos hablado muchas veces de la necesidad de reforzar aquello en lo que eres débil sirviéndote de la ayuda de otro. La crisis no es la excepción. Normalmente, cuando ésta estalla todo sucede muy deprisa, cosa que hace que la ayuda de profesionales sea aún más necesaria. Deja que cada uno haga lo que mejor sepa hacer.

 

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