De humano a humano, ¿por qué la marca no es solo una cuestión de números?

De humano a humano, ¿por qué la marca no es solo una cuestión de números?

Ni siquiera en B2B el público son otras empresas, incluso en este tipo de modelos de negocio, la comunicación es una cuestión de personas hablando a personas, de tú hablándome a mí, de yo escribiéndote a ti.

La marca es una cuestión de números, sí y no. La marca genera beneficios y tiene un valor, sí, pero no lo haría si no fuera por las personas que la empujan, que la trabajan, que le dan forma y sentido.

En un momento en el que ser coherente es el mayor reto de toda empresa (estamos cada vez más expuestos y esto hace que nuestro público sea cada vez más exigente), las personas tomamos protagonismo.

Porque ya no queremos que nos cuenten historias, queremos vivirlas, ya no queremos frases bonitas, queremos hechos. En los últimos días he estado hablando con algunas personas sobre qué es lo que más valoran de sus proveedores, la mayoría coinciden en respuesta: el trato que me ofrecen. ¡Y no hay nada más humano que el trato!

Hace tiempo que lo digital, lo automatizado, amenaza con extinguir lo exclusivo, lo auténtico, y la paradoja es que, ante esta amenaza, la mejor reacción es seguir siendo auténtico, seguir siendo exclusivo, incluso cuando parezca más sencillo lo contrario. Y, por supuesto, combinar esa autenticidad con las posibilidades que ofrece lo digital, ¡que es estupendo!

De marcas hay muchas, ¡y cada vez más! Pero son las personas las que hacen la diferencia en las marcas, son las personas las que construyen relaciones y las relaciones las que definen a las compañías.

Si algo no se puede descuidar hoy son eso, las personas, las relaciones. Y no me importa si tu cliente es una persona o una empresa, porque como decía al principio de este artículo, al final esa diferencia es indiferente, todo somos personas trabajando con y por personas.

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