Marcas humanizando empresas

Marcas humanizando empresas

¿Qué papel juega la marca en la empresa? Las grandes compañías lo tienen claro y lo demuestran día a día con todos los esfuerzos que realizan por crear y dar a conocer sus marcas. Las más pequeñas, sin embargo, dudan muchas veces de la importancia o necesidad de contar con una marca que respalde su actividad empresarial.

¿Para qué sirve la marca?

La respuesta es más sencilla de lo que se puede creer y, de hecho, os la avanzaba en el título de mi tribuna: la marca sirve para humanizar a la empresa.

Cuándo estableces amistad con una persona, ¿por qué lo haces?, generalmente porque te atrae su personalidad, ¿y con una relación de pareja?, más de lo mismo. Si alguna vez te has visto en posición de contratar a alguien y te has encontrado ante dos candidatos con igual experiencia y conocimientos, ¿por cuál te has decidido? Probablemente por aquél cuya personalidad haya encajado mejor con la tuya.

Con las empresas pasa igual, ¿a qué empresa contratarías para que te prestara el servicio Y?, ¿a qué empresa le comprarías, por ejemplo, unos zapatos? Seguramente a aquella que “te cayera mejor”, a aquella, pues, cuya personalidad te gustara más.

Y es que las empresas llevan a cabo su trabajo en un entorno en el que tienen que hacer frente a otras empresas competidoras que, seguramente, ofrecen un producto o servicio muy parecido al propio, y en ese contexto, elegir entre una y otra es una cuestión más de emoción que de razón, más de “gustar” que de “interesar”.

Las empresas no son personas y, sin embargo, tienen personalidad, una personalidad que se llama marca y que, por ende, las humaniza. Puede caernos bien una marca u horrorizarnos y esa respuesta ante su trabajo tendrá probablemente casi tanto que ver con los esfuerzos que hace en comunicación que con los que desempeña en desarrollo de producto.

Como decía, las grandes empresas lo tienen claro, ¡si no no invertirían tales sumas de dinero en comunicación y publicidad! Las pequeñas, en cambio, todavía tienen dudas, cuando lo cierto es que no hay motivo para dudar.

Nunca se es demasiado pequeño para crecer, nunca se es demasiado pequeño para atraer a tu cliente, para dedicar esfuerzos a que tu cliente te elija. Nunca se es demasiado pequeño para crear una marca, para humanizar la empresa.

Los medios para crear y dar a conocer la personalidad de la compañía cada vez son más y cada vez más al alcance de todos. Entender que la marca debe ser cada vez más persona es esencial para crecer en el mundo actual.

Está comprobado que la mayoría de decisiones de compra son más emocionales que racionales, entonces, ¿por qué las empresas, de cualquier tamaño, no se lanzan a fortalecer vínculos, a humanizar sus empresas, a crear marcas?

Es posible y es necesario.

Artículo publicado por Núria Castelló en CatEconómica

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