Convierte tu newsletter en una herramienta para aportar y generar valor

Convierte tu newsletter en una herramienta para aportar y generar valor

En los últimos días he leído algún que otro titular del estilo "la newsletter ya no sirve", "la newsletter, un formato obsoleto"... ¿Ha muerto, realmente, la newsletter?, ¿ha perdido toda su eficacia el email marketing? Como siempre, como en todo, creo que la verdad no es ni blanca ni negra, "ni pa' ti, ni pa' mí" podríamos decir.

Si algo es cierto y evidente a todos los ojos es que nuestras bandejas de entrada, así como nuestras redes sociales o los medios de comunicación que consultamos, están saturadas de mensajes comerciales y menos comerciales, mensajes que nos pueden interesar menos o nos pueden interesar más pero que, en su mayoría, nos resultan molestos por exceso.

No obstante, también es cierto (que levante el dedo quien lo haya vivido), que de pronto un día recibes un email que te habla de algo que te interesa, que te ofrece soluciones a un problema real, TU problema real, un email que te acerca información que, de otro modo, quizá no sabrías donde buscar. ¿Qué sucede entonces?, su emisor se gana tu afecto, tu agradecimiento, te molestas en averiguar quién es y, de pura sorpresa porque, por fin, alguien te ha enviado algo más que publicidad, guardas su nombre en tu memoria. Y pasa el tiempo...

Y puede que pase el tiempo y después, lo único que haya pasado sea el tiempo, pero también puede ser que, de pronto, un día por circunstancias de la vida se te despierte una necesidad, una necesidad que sabes que el emisor de esos emails tan interesantes te podría resolver. ¿Quién, mejor que aquella persona que, sin que tú se lo pidas y de manera casi desinteresada, te ha acercado una información que te ha resultado de interés, podrá ayudarte a solucionar tu problema?, ¿quién mejor que aquella persona que ha detectado tu necesidades antes siquiera de que tú abrieras la boca sabrá qué es lo que necesitas?

La newsletter, como todas las herramientas de comunicación, ha tenido sentido, tiene sentido y tendrá sentido solo mientras una buena estrategia lo apoye, una buena estrategia de contenidos. No es tarea sencilla, nada eficaz en comunicación es del todo sencillo, pero tampoco es una utopía, todo consiste, una vez más, en ponerse en el lugar del público objetivo, ¿qué le preocupa?, ¿qué le provoca dudas?, ¿qué le genera confianza?, ¿qué dudas se le presentan en su día a día?, si encontramos la respuesta correcta a todas estas preguntas y, además, sabemos darle respuesta al público en sus preocupaciones cotidianas, encontraremos la auténtica eficacia de la newsletter.

Lo que es evidente es que el email marketing no es una técnica de "acción-reacción" (aunque en casos concretos puede serlo), sino un canal de conexión con tu público, una forma de recordarles que estás ahí, que existes y que puedes ayudarles en aquello que les preocupa, interesa, atrae... Para que cuando busquen aquello que les preocupa, interesa o atrae sea tu nombre y no el de tu competencia el que acuda, en primera instancia a su cabeza.

Os contaré una historia real, para que entendáis a qué me refiero...

Tengo un amigo que tiene un pequeño comercio local y, como pequeño empresario y autónomo, cuenta con el apoyo de un gestor (liquidación de impuestos, declaración de la renta, alta de nuevos trabajadores, bajas...). Su gestor, sin embargo, no lo considera un cliente importante, así que le atiende rápido y mal, no le explica punto por punto cada cosa, a veces sale de su despacho con la sensación de no haber entendido nada... Y, de pronto, un día, otra gestoría del mismo municipio empieza a enviarle una newsletter, cada semana, cada mes, cada quince días (cada cuanto sea) le envían información y novedades en el sector (subvenciones, programas del Gobierno, cambios en las leyes de contratación...), información objetiva, real, de su interés, explicada en SU idioma y ¡gratuita! 

Más de una vez he hablado con él sobre la necesidad de contar con la ayuda de un gestor, ¿adivináis cuál de las dos empresas me ha recomendado?, ¿adivináis cuál de las dos está muy cerca de perder un cliente y cuál muy cerca de ganar dos?

Es así de sencillo, al fin y al cabo, uno más uno son dos, pura lógica. Que te cuiden y te mimen sin pedirte nada a cambio es agradable. Puede que estés encantado con tu gestor, con tus proveedores, con tu diseñador... Pero, seamos sinceros, también puede ser que un día uno de estos te falle y que a ti se te ponga un nudo en la garganta mientras piensas a quién puedes llamar. La empresa que sea capaz de acudir a tu mente ese día, será la ganadora y hay dos maneras de que esto pase: que justo entonces le llegue un anuncio tuyo que le seduzca (complicado), que siempre hayas estado allí, de forma "desinteresada", y ahora acudas a su mente de forma natural (menos complicado).

Así, si ahora le das la vuelta y piensas que eres tú el proveedor, el gestor, el diseñador... ¡Sabrás cómo sacarle partido a la newsletter!, dejarás de decirte a ti mismo que es una herramienta obsoleta y empezarás a darle valor como herramienta que, a su vez, te permite aportarle valor a tu cliente potencials.

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