Objetivos de comunicación VS objetivos de negocio, comunicar mejor para vender (más y) mejor

Objetivos de comunicación VS objetivos de negocio, comunicar mejor para vender (más y) mejor

Hablamos y escuchamos mucho sobre "objetivos" y, aún así, sigue habiendo cierta confusión entre unos y otros: "¿objetivos de comunicación y objetivos de negocio?, ¿qué diferencia hay entre ellos?, ¡yo lo que quiero es vender!".

Y sí, generalmente el objetivo final es la venta, aumentar la cifra de negocio, crecer como empresa. Para llegar a estos objetivos, sin embargo, hay que dar muchos pasos (grandes y pequeños pasos), y es entre estos pasos que podemos hablar de objetivos de comunicación.

Comunicamos para vender, es cierto, pero también comunicamos para que nos conozcan, para crear vínculos con nuestro cliente potencial, para conectar con nuestro público objetivo, para generar recuerdo en torno a nuestra marca. Y eso son objetivos de comunicación.

Tener claro qué queremos conseguir con nuestra comunicación es tan importante como saber qué queremos conseguir con nuestro proyecto. Los objetivos nos guían, nos impiden tirar la toalla, nos ayudan a mantener el esfuerzo y ser constantes, los objetivos, muchas veces, nos sugieren acción y la acción genera resultados.

Tener en cuenta que comunicamos para algo más que para vender es esencial para medir los resultados de nuestra acción, para saber si vamos, o no, en la dirección correcta. Más todavía en una época marcada por las estadísticas en tiempo real, donde casi todo se puede monitorear y la información fluye a un ritmo vertiginoso.

Pautar objetivos más allá de la venta es, en definitiva, marcar pasos hacia la venta. Comunicar mejor es tener claro qué queremos comunicar, a quién queremos comunicárselo, qué tipo de relación queremos construir y en qué momento queremos hacerlo, todo ello para vender más, pero también para vender mejor.

No le temas a las cifras, a las estadísticas, a las expectativas, témele a no tenerlas, a lanzar tiros al aire sin dirección. Los objetivos no son una cuerda al cuello de tu negocio, son una hilera de escaleras por las que deberás ir subiendo. De alcanzarlos o no se aprende, se gana en todos los casos.

La única forma de saber si una inversión de tiempo o dinero está siendo útil es midiendo resultados y, para ser justos con los resultados, debemos tener unas expectativas realistas, saber qué podemos esperar y, a partir de ahí, valorar si hemos llegado, lo hemos superado o nos hemos quedado cortos.

Las herramientas para pautar nuestros objetivos están a nuestro alcance: Internet es un mar de datos e información. De él podemos extraer estadísticas, consejos y casos reales de los que también podemos aprender, de donde podemos sacar nuestras primeras propias conclusiones.

Trabaja con objetivos de comunicación y de negocio y ve con todas a por ellos, es la mejor forma de llegar a donde siempre has querido estar.

 

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