No pedir nada a cambio para vender (más y) mejor

No pedir nada a cambio para vender (más y) mejor

Existe una realidad que cuesta de entender y, muchas veces, incluso de aceptar, y es que comunicar es regalar, aportar valor sin pedir nada a cambio, y es justo ahí, en el "valor" y en el "sin pedir nada a cambio", que radica su eficacia, su éxito, sus resultados.

Pensemos por un momento en esa persona que el otro día nos dijo que se nos había caído la tarjeta del metro al suelo, y nos la devolvió, en ese compañero de trabajo que nos cubrió un día que no podíamos asistir a una reunión, en esa persona que nos pasó un contacto interesante para nuestro negocio... Todas esas personas, probablemente, se han ganado un trocito de nosotros. En algunos casos, la cosa se queda ahí, en ese momento, pero en todos los casos esas personas nos han generado uno de los sentimientos positivos más potentes: el agradecimiento.

El agradecimiento nos mueve a hacer cosas, a pensar en positivo hacia una persona (o marca). Generar agradecimiento entre nuestro público objetivo es sinónimo de predisponerlo positivamente hacia nuestra marca y, aunque los resultados nunca son a corto plazo, contar con su agradecimiento nos llevará, en todos los casos, a cosas positivas.

Y, en definitiva, la comunicación es eso: aportar algo, regalar información, contenidos... Ayudar a nuestro público a solucionar sus problemas o satisfacer sus necesidades para posicionarnos (aunque suene un poco cursi) en su corazón.

Y con esto, por supuesto, no quiero decir que tengamos que regalar nuestro producto o servicio, solo que tenemos que esforzarnos por pensar qué es aquello que nuestro público puede necesitar y que nosotros podemos facilitarle sin pedirle nada a cambio.

Porque comunicar va de vender, sí, pero antes que eso va de construir lazos, de fortalecer relaciones, y para eso, nada mejor que hablar de forma directa, que entender al otro y que echar una mano en aquello que esté a nuestro alcance.

¡Las ventas vendrán! En comunicación, como en todo, hay que tener un poco de paciencia, confiar en el trabajo que se está haciendo y, por supuesto, marcarse objetivos a corto y medio plazo que nos demuestren que vamos por el buen camino (de eso hablaremos la semana que viene). Pero lo que está claro, más allá de eso, es que para llegar a la venta hay que dar un primer paso y ese primer paso está, justamente, en construir esa relación con el público, y hacerlo a través del valor es una muy buena forma de construir.

Aportar valor sin pedir nada a cambio es ganar en felicidad, en relaciones y, a medio-largo plazo, también en ventas.

1 Respuesta

  1. Interesante reflexión, desde mi punto de observación, aportar valor va intrínseco a la dar mi mejor versión de mi persona, esté donde esté, en casa, en el trabajo, en familia, con amigos, y por supuesto con clientes. Mi relación se basa en ello, en ser generoso en dar y excelente a la hora de recibir, esta ley escrita es de la abundancia ilimitada. La felicidad , concepto que cada uno comprendemos de manera diversa, y que en mi opinión, esta en mi camino , en mi día a día, mi único objetivo es vivir en el camino de la felicidad, Ser, feliz. Agradecer el aprendizaje que hay detrás de cada venta, detrás de cada persona que me compra, es para mi mi gimnasia laboral. Acabo en tu primera afirmación, para mi la comunicación es el presente de la relación, como yo respondo a la interacción comunicativa, hace que me empodere o no. Gratitud por este post, Nuria, un espacio para la reflexión.

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