En comunicación, ¡es momento de volver a atrevernos!

En comunicación, ¡es momento de volver a atrevernos!

El paso del tiempo, las circunstancias, el presupuesto, las preocupaciones, la viabilidad (o no) de las ideas, los miedos, los retos, el cansancio, las dudas... Todo eso nos pasa factura, día a día, nos hace pequeñitos, y de pronto ya no hacemos planes pensando en todo lo que podemos conseguir, hacemos planes más bien pensando en lo que nos va a costar realizarlos, en lo difícil que puede resultar todo, en lo duro que será caernos cuando nos caigamos (aunque no sepamos si eso llegará a suceder).

Si sabes lo que es emprender, si sabes como se siente, sabrás de qué te estoy hablando, puede que lo hayas vivido antes o que lo estés atravesando ahora, y ante esta situación yo grito: ¡es momento de volver a atrevernos!

Como cuando no tenías ni idea de si tu idea iba a ser comprable o no, como cuando aún nadie te había dado un céntimo por tu trabajo, como cuando ni siquiera tenías claro quién iba a ser, en realidad, tu público objetivo... Y, pese a todo, decidiste iniciar esta aventura.

Es momento de dejar de hacer planes con miedo y empezar a hacer planes con ganas, con ilusiones, con grandes objetivos: porque los grandes objetivos nos llevan a grandes esfuerzos, y los grandes esfuerzos son una condición indispensable para los grandes resultados.

Tanto si estás en ello como si lo estás aplazando, te invito a que empieces de nuevo con tu estrategia de comunicación y esta vez pongas toda la carne en el asador, sin miedo y con grandes dosis de energía.

Y no creas que grandes objetivos es sinónimo de grandes inversiones, más bien es sinónimo de grandes ideas. Vuelve a preguntar, vuelve a pedir ayuda, vuelve a pensar y repensar, vuelve a inspirarte y vuelve a buscar tu hueco por salir a la luz. Busca los aliados más adecuados y empieza de nuevo a correr esta carrera que un día emprendiste y que a veces te cuesta recordar por qué.

Comunicar es salir a la luz (o volver a hacerlo), comunicar es dejarte ver (o volver a hacerlo), comunicar es exponerte (o volver a hacerlo), y exponerte da miedo pero, ¿y qué pasa con esa sensación de satisfacción personal que te recorre el cuerpo cuando te das cuenta que eso que te daba tanto miedo ha sido un éxito?

Empieza a pensar en todo lo que puedes conseguir y ¡atrévete!, porque atreverse es el  (fantástico y horroroso, a partes iguales) trabajo del emprendedor.

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