3 formas de colaboración para impulsar las ventas

Juntos lo podemos todo

4 formas de colaboración para impulsar las ventas

Hace un tiempo ya que oímos hablar del concepto "coopetición", una idea que, personalmente, nos encanta y con la que creemos, francamente, que todos podemos impulsar nuestras ventas.

Competencia + cooperación = coopetición. 

Repensar la estrategia, dejar de ver a la competencia como el "enemigo" y empezar a verla como un posible "partner" junto al que perseguir objetivos comunes. ¿Imposible?, ¡no lo creemos!

No es que de pronto no vayamos a tener competencia, pero ha llegado el momento de perderle el miedo a esas empresas que ofrecen servicios parecidos o complementarios a los nuestros.

Está comprobado: cuando desafiamos lo establecido, damos con soluciones que nos pueden llevar a resultados sorprendentes. ¿Probamos?

Hoy queremos compartir con vosotros algunas ideas que se nos han ocurrido para sacarle partido a este nuevo concepto. Tres ideas que solo son un ejemplo de todo lo que podemos hacer juntos, "coopitiendo" 😉

4 formas de colaboración para impulsar las ventas
1. Donde ni tú ni yo llegamos, llegamos los dos.

Tanto si tienes una tienda de ropa como si lo tuyo es la abogacía, seguro te habrás encontrado en esta situación más de una vez: tienes un posible cliente que necesita tu producto o servicio, pero al que le iría fenomenal que le ofrecieras también algo más.

En el caso de la tienda de ropa, por ponerlo sencillo, te encuentras con una señora que se ha comprado un vestido fantástico, pero que no sabe con qué zapatos combinarlo...

Tú no tienes zapatos en tu tienda, pero en la tienda de enfrente tienen 4 pares que le sentarían genial. Así que no la dejas marcharse, le traes los 4 pares de zapatos, se los prueba y se enamora de unos. Se va a casa con un vestido y un par de fantásticos zapatos y, lo que es más importante: feliz. Feliz porque ha encontrado lo que necesitaba, porque TÚ se lo has facilitado.

Además, tu vecina, la tienda de zapatos que también tiene algún vestidito bonito para sus clientas, ha vendido unos zapatos que, a lo mejor, no le habrían encajado a otra clienta. Las dos habéis impulsado vuestras ventas y las dos habéis conseguido una clienta satisfecha.

Puede que, en la zapatería, hubieran podido venderle también un vestido, pero la clienta acudió a tu tienda a buscarlo. Puede que tu clienta no se hubiera quedado el vestido, a la espera de encontrar unos zapatos que le encajaran. Pero ha encontrado los zapatos que le encajaban. Ella gana, vosotras también.

Este es un ejemplo muy sencillo, pero seguro que si le das un par de vueltas le encuentras una aplicación válida para tu negocio. Los packs de productos y servicios que ofrecen una solución más completa al cliente son una fantástica forma de satisfacer al cliente e impulsar las ventas.

2. Cuando lo que nos une nos hace visibles.

Tú sabes mucho sobre, por ejemplo, meditación y yoga. Como también saben mucho sobre el tema tus principales competidores. Por supuesto, cada uno le pone su matiz: ¡por eso sois empresas diferentes! Sin embargo, es posible que tu poder de convocatoria no sea suficiente si quieres organizar unas jornadas sobre las posibilidades de la meditación (me lo invento) como herramienta para controlar el estrés en emprendedores.

¿Y si unieras todo lo que tú sabes con todo lo que saben tus principales competidores?, ¿y si, cada uno con sus matices, tuvierais un espacio dentro de una gran jornada sobre meditación, estrés y emprendimiento?... Llegaríais a más personas, fortaleceríais vuestra marca y impulsaríais vuestras ventas, juntos.

¿Qué te parece?, ¿podrías aplicarlo a tu empresa? ¡Estoy segura de que sí!

3. Lo que yo no puedo hacer sin ti por lo que tú no puedes hacer sin mí.

¿Cuántas veces has querido llevar adelante un proyecto para el que no has tenido recursos suficientes?, ¿cuántas veces aliarte con las personas adecuadas te podría haber llevado a hacer realidad ese proyecto?

Buscar colaboraciones en que todos ganen también puede suponer desarrollar proyectos que, de otra forma, se quedarían en la nada. Proyectos que, posiblemente, te llevarían a impulsar tus ventas. Esto, en realidad, es más antiguo que el concepto "coopetición" y se remonta a los orígenes del comercio: lo que tú necesitas por lo que necesito yo.

No digo que, de pronto, volvamos al intercambio de servicios y/o productos, digo que empecemos a buscar formas de colaborar en que todos salgamos ganando.

Al final, la conclusión es más sencilla que todo esto, busquemos aquello que nos permita crecer juntos en lugar de aquello que nos permita mantenernos solos. 

¡Hasta la próxima!

 

 

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