Pymes con complejos, ¡es el momento de hacerse ver!

Pymes con complejos, ¡es el momento de hacerse ver!

Llevo algo más de un año en contacto continuo con pymes, trabajando a su lado para ayudarlas a crecer, a consolidarse, a conseguir objetivos... Y hoy este artículo no va de mí (aunque ahora te lo parezca), este artículo va de ellas.

Porque no hablo de ningún caso concreto, pero sí más bien de una tendencia, de algo que he visto, de algo con lo que me he encontrado: de las pymes con complejos.

Parece que a veces se nos olvida que los más grandes alguna vez fueron pequeñitos, que los árboles centenarios nacieron de una semilla, es fácil caer en la tentación un tanto conformista de creer que los grandes son grandes porque lo son. Pero la realidad es algo distinta; en realidad, los grandes son grandes porque en algún momento creyeron que podían serlo y se dedicaron, sin complejos y afrontando los miedos que podían surgirles, a generar ese crecimiento.

Hoy cuando miro a muchas de las pymes con las que por un motivo o por otro estoy en contacto me doy cuenta de que muchas tienen miedo a dejarse ver, miedo a estar en el centro de atención, miedo, en cierto modo, de que la gente les conozca. Y es un miedo contradictorio, por supuesto, porque el deseo de muchas de ellas es precisamente crecer, que mucha gente les conozca... Y ese deseo también da miedo.

El artículo de hoy no va de claves ni consejos, va más bien de reflexiones, de gritos: grito porque salgamos a la luz con valentía. Porque creamos que podemos y, decididamente, lo hagamos. ¡No!, no eres demasiado pequeño para lidiar con influencers, ¡no!, no eres demasiado pequeño para montar una presentación de producto, ¡no!, no eres demasiado pequeño para organizar un ciclo de conferencias, ¡no!, no eres demasiado pequeño para abrirte un canal de YouTube...

No eres demasiado pequeño para nada porque, en realidad, puedes ser tan grande como te propongas, puedes crecer tanto como estés decidido a pelear.

Creo que muchas veces el miedo nos susurra al oído que no podemos, porque, sin querer, sentimos que es mejor "no poder" que enfrentarnos a "salir al escenario".

Y da igual si eres una pyme, una start-up, una empresa familiar... ¡Da igual el nombre que las circunstancias te hayan puesto!, lo importante es en qué medida estás dispuesto a apostar y yo te animo a que apuestes fuerte por la visibilidad, porque lo peor que te puede pasar es que te caigas, que el golpe duela, pero como suelen decir, "el tiempo todo lo cura".

Pymes, decid adiós a los complejos, ¡ha llegado el momento de dejarse ver!

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