¿Por qué no deberías replicar contenidos en las diferentes redes sociales?

¿Por qué no deberías replicar contenidos en las diferentes redes sociales?

En marketing digital, más vale poco y bien trabajado.

Hemos hablado sobre este tema más de una vez y, aun así, no me canso de decirlo. Las redes sociales implican horas de trabajo: redacción, diseño, búsqueda de imágenes, definición de estrategias... No basta con escribir un texto de vez en cuando, ni con sacar alguna foto bonita, las redes sociales requieren constancia y, a veces, en la búsqueda de la agilidad en las tareas que implican acabamos perdiendo su esencia y alejándonos del alcance de sus objetivos.

Uno de los comentarios que más veces he escuchado desde que inicié esta aventura es: 'pero bueno, tú puedes programar los contenidos para que salgan automáticamente el mismo mensaje en todas las redes y listo, ¿no?'. Suena tan sencillo que, si fuera cierto, sería maravilloso. Pero las redes sociales, como herramienta para construir, mostrar y acercar al mundo la imagen de tu marca, son más complejas que todo eso.

¿Por qué no deberías replicar contenidos en las diferentes redes sociales?

Lo primero que debemos tener en cuenta al hacernos esta pregunta es el fundamento de toda red social. Cada una de ellas alcanza a un público diferente (¡eso es lo que hace posible que haya más de una!) y cada una de ellas tiene un funcionamiento propio que la diferencia de las demás.

Partiendo de esta base, ¿cómo podemos dar por supuesto que el mismo contenido sirve para todo? ¿Dices lo mismo, de la misma manera, cuando hablas con tu hijo que cuando te diriges a tu pareja? ¡Pues ahí vamos! En cada red social puedes encontrar a un tipo de público, ¿puede estar dentro de tu público objetivo ese grupo concreto? Entonces decidido, puedes y debes trabajar esa red social, pero deberás adaptarte al lenguaje, estilo y forma de aquellos por los que pretendes ser leído.

Y ya no es solo una cuestión de que tu público pueda comprenderte y conectar contigo, esto también va de visibilidad. En Instagram no llegarás a nadie si no trabajas los hashtags, en Facebook los hashtag no acaban de funcionar y más bien ensucian el mensaje, en Twitter los hashtag son importantes, te ayudan a hacerte visible, pero hay que utilizarlos con moderación... Si en algo tan sencillo hay tantas diferencias, diferencias que al fin y al cabo afectan a los resultados, ¿cómo podemos plantearnos que el mismo mensaje pueda servir para todo?

Las redes sociales son un mundo complejo, no caigas en el error de simplificar demasiado. En la simplicidad se pierde el objetivo.

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